Descripción:
El territorio representa al cuerpo mismo para la población indígena, debido a que éste les da el sustento para vivir, es un lugar en el que se sienten en paz y les brinda un fuerte sentido de pertenencia, por lo que gradualmente se ha ido concibiendo el concepto de “Cuerpo-Territorio”. Los territorios indígenas han sido tomados por personas no indígenas y existe silencio y falta de protección por parte del Estado, aun incluso cuando la Ley Indígena de Costa Rica (Ley Nº 6172, 1977) establece los territorios como tierras indígenas inalienables, imprescriptibles, no transferibles y exclusivas para el uso de los pueblos indígenas; sin embargo, esta ley resulta insuficiente para brindarles protección. Por esta razón, mujeres indígenas bribri han desarrollado un movimiento de recuperación por mano propia, por lo que se les conoce como “mujeres recuperadoras”. Este conjunto de acciones es crucial, pues representa la extensión del papel de las mujeres como portadoras y reproductoras de la cultura, ya que, según su cosmovisión, además de heredar el clan (matrilinealidad), son creadoras de vida. En el cartel, las huellas de la mujer indígena dejan vida en la Tierra con su paso y la planta que nace de su cuerpo alude al cacao, una semilla ancestral para los pueblos indígenas. Se utilizan los colores de la vestimenta tradicional y colores relacionados directamente con la naturaleza. Notas: La representación del color en el cartel es según la concibe la diseñadora del cartel, no los pueblos indígenas. Corrección a partir de la revisión de la antropóloga Giselle Chang: el territorio es la vida, más que el cuerpo.